lunes, 8 de octubre de 2012

Sábados por la noche



Como nos cambia la vida, viendo en Facebook los estados de mis amigos un día sábado en la noche, me puse a pensar como han cambiado mis sábados en la noche, hace cinco años atrás los sábados eran mi tercer día de carrete consecutivo, no sabía en donde terminaría el carrete, por que no tenía nunca un panorama bien definido, aunque normalmente terminaban en el departamento que arrendabamos con mi hermana para que se pudiera alargar el carrete hasta la mañana, de ser posible. Años posteriores en donde me obsesioné con trabajar no tenía fin de semanas como para salir, fue la época en donde tuve más dinero guardado, por que trabajaba en dos partes pero no tenía tiempo para mi ni mucho menos tiempo para salir, ya que, el tiempo libre era para dormir interminables horas. Hace no muchos años diría tres años atrás comencé a retomar el rumbo carretero, la fiesta y la pachanga volvieron en gloria y majestad pero volvió para despedirse, de ahí que ya ahora disfruto de otro tipo de sábados, el estar comiendo pizza, viendo una película, acostada en mi cómoda cama sin que el frío me alcance para terminar cerrando los ojitos tipo una de la madrugada y a dormir, cambié, no digo que un carretito loco de vez en cuando no lo he hecho por que sí, pero no es el ritual del fin de semana de antaño, ahora se hace su carretito "piola" en casa, se invita a un par de amigos y se toma y se conversa hasta el otro día pero no están los jugos, todo es en un plano mucho más armonioso y tranquilo.
No sólo el tipo de carrete cambia con el tiempo, una de las cosas que marca mucho el paso de los años es el tipo de tragos que se consumen, cuando se parte en el mundo del carrete hay una frase que se valora: "cantidad antes que calidad", y es impresionante la cantidad de litros de alcohol que puedes conseguir con 4.800 pesos, reunidos con los amigos de clases con sudor y sangre, era impresionante que aunque todos dijeramos que no teníamos más plata una vez bebidos esos 4.800 pesos, aparecía más plata como por arte de magia, ahora que lo pienso muchos de los tragos, ya ni sé que nombres tenían, menos la procedencia (leyeran esto los de CONTACTO se mueren). Bueno después va pasando el tiempo y recuerdo cuando hace unos años atrás me dí cuenta que estaba siendo veterana en los carretes, cuando fuí a comprar vino al supermercado con mi hermana y fui por un vino de exportación en botellita, con su potito hundido, de preferencia carmenere, con añitos en el cuerpo, y pasó lo que no veía venir, mi hermana chica me mira y me dice:"Shhhh, quien te vió tomando vino en bolsa", jajajaja aún recuerdo que no me dí cuenta cuando comencé hacer la transición, pero la hice y después me comencé a fijar en los detalles de los copetes, descubrí el mundo de los tragos y sus peparaciones, antes la máxima preparación en tragos era echarle cocacola al vino, limón al roncola (Con eso me hice famosa hace 9 años atrás), jugo en polvo al ron (cuando ya no quedaba la opción de la bebida cola), o cuando el carrete iba funando, el mitico, el que siempre se terminaba de los primeros aparte de la bebida, el cigarro, como odiaba que siempre se fueran los cigarros y siempre el último pucha se hacía durar lo más posible y todos tratabamos de alcanzar aunque fuera una fumadita más y cuando se terminaba, ahí entraban los clandestinos, esos papelillos de tabaco que siempre algún amigo andaba trayendo (quizás para que) y se hacía el peor acto del angustiado por nicotina, el juntar los montoncitos no quemados de las colillas de los cigarros y se terminaban convirtiendo en cigarrillos artesanales, hechos por los más expertos en enrollar papeles, están viniendo a mi, miles y miles de recuerdos de carretes, situaciones que se repetían, jugar juegos ya "arriba de la pelota" esos eran los mejores, por que te daba la oportunidad de sacarle los trapitos al sol a algún amigo o amiga para burlarte, o recibir de vuelta las más innumerables tallas sobre tú vida.
Como olvidar las etapas, de comienzo de carrete todos como bebiendo tranquilamente mostrando lo mejor de si mismos y como van cambiando los niveles, pasando por timidos, buenos para la talla, divertidisimos, bailarines, jugosisimos, la etapa de somos amigos o no somos amigo, si es hombre en el mejor de los casos  apagaban tele y si eras niña llorabas sin saber por que, por que como dice mi marido: "No hay carrete bueno de minas si una de ellas no llora".

En fin, va a sonar anciano pero no sé como son los carretes de hoy, pero al menos los de antaño, tenían ese picantito que le da el gusto a la vida y te ayuda a sumar anécdotas interminables, recuerdos míticos de tú existencia y llevar contigo un cariño entrañable a quienes vivieron esa etapa contigo y los haces partes de los recuerdos que se tendrán siempre en el baúl.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por pasar. Abrazos!