jueves, 27 de marzo de 2008

GENERACION CANGURO



Es increíble mirar hacía atrás y darse cuenta que el tiempo va pasando demasiado rápido, como que de los 18 a los 25 no se hizo nada y acá estoy, en el mismo lugar que hace siete años, es como si todo lo que hiciera no sirviera de nada, por que por más que quiero construir siempre pasan vientos que me botan todo. No puedo evitar sentirme vieja, por que nada de lo que planeé a los 25 se cumplió, cuando era chica siempre me imaginaba que a los 25 sería de una manera que claramente no es la que soy ahora, Supongo que si se preguntara a una masa de veintiañeros: ¿Qué levante la mano quien esta claro en su vida? Me imagino que uno de cada cinco contestaría que tiene todo resuelto en su vida, o que sabe para donde va. Tras pensar y pensar a que se debe que nuestra generación este viviendo la “fiebre del canguro” (jóvenes que llegan a los 30 viviendo con sus papas) y que para todos es sumamente difícil despegarse en su totalidad de los papas, antiguamente si no estabas casada a los 27 todos empezaban a presionarte para que no te dejará el tren, si eras hombre se te cuestionaba que no fueras lo suficientemente “hombre” como para no independizarte y armar tu propio nido. Ahora bien, quien dice matrimonio a los 25, prácticamente nadie por que a esta edad aun no has terminado de estudiar, por que te paseaste por al menos tres carreras sin terminar ninguna ó están esos ramos que se te repiten una y otra vez, o aun no encuentras un trabajo que te permita un nivel de independencia, o simplemente estás cesante. Más encima este país aporta con su grano de arena por que aunque se tenga el titulo en la mano, simplemente sin pituto o sin experiencia previa terminas por pasear buscando pegas que te cierran la puerta en la cara sin haberte probado siquiera, es una realidad que desmotiva a cualquiera por que terminamos trabajando en pegas que no nos gustan más encima nos pagan una mierda y nos explotan, y de nuestra carrera lo único que vemos son la colección de cuadernos que están en una caja arriba del clóset. Que frustrante es pensar en esta situación, tampoco hay nadie que nos ayude.
Dicen que cada vez hay “más oportunidades de estudiar” eso dicen al menos, yo no veo donde están esas posibilidades, por que al final, cuando a la clase media se refiere, se tiene plata o no se tiene. Después dicen por que no trabajan y se pagan los estudios, en mi caso si quiero terminar de estudiar tengo que pagar la mansa deuda que arrastro y más encima encontrar una pega en donde pueda ganar arto más que el mínimo por que mi carrera ya vale el 50% más del mínimo y sin estudios donde mierda se encuentra una pega en donde ganes mas que el mínimo. Es un círculo de nunca acabar, así que supongo que no podré estudiar muy pronto por ende dejar de ser parte de la “generación canguro” es casi imposible. Otros que enfrentan una situación del círculo de nunca acabar son los de la agónica universidad de la república, aunque yo no estudie ahí nunca, es el vivo reflejo de lo ladrón que puede llegar a ser este país y como nadie se hace responsable de lo que ocurre, miles se quedan estancados por errores de una universidad, viendo como pueden pasar años sin que puedan volver a estudiar. En fin, estas líneas son la viva descarga de alguien que no quiere llegar a los 30 en la misma pieza en donde paso su infancia, esperando que esta navidad el viejito pascuero le regale lo que quería.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Recargando...



Estoy acá otra vez, supongo que siempre después de remezones tiendo a replantear todo, no quiero parecer como si es una necesidad el enfrentarme a situaciones desagradables para darme cuenta de quien soy, sino que estas últimas semanas he estado tratando de solucionar bien que es lo que quiero, para muchos puede parecer en extremo patético viniendo de alguien como yo que esta a las puertas de los 25 años, aunque como va esta “juventud” el que tenga todo claro a los 25 que levante la mano, supongo que la mitad e nosotros no está viviendo la vida que se imagino que llevaría a los 25. En fin, aburrida de no saber que hacer con esta vida me puse a pensar en las posibilidades que tenía, ya no vivo el cuento de hadas que tenía en mi cabeza, los pies al fin están sintiendo algo de suelo. Bueno la vida que tenía en Santiago se acabó, ya no quiero estar allá al menos unos meses, sé que la vida acá en Rancagua es un poquito más complicada laboralmente, pero a la cresta merezco tranquilidad y aunque estaba pasando un buen periodo anímico (que tuve que arruinar), me niego a que la situación me la gane, haya tenido la culpa o no, eso ya no importa lo importante es no caer a llorar como una niña chica, y ver lo mejor, bueno en este punto creo que lo mejor es estar acá en Rancagua, con mis papas, trabajar y entrar a estudiar acá, volver a rehacer nuevamente mi vida, como por enésima vez. Además me cansé de ser juzgada y no quiero soportar que nadie me juzgue creyéndose mejor, yo soy yo, y al que le guste bien el que no que se aguante.
Pero bueno, la idea no es achacarme ni mucho menos, sino que la idea es estar bien tiradora para arriba, es una nueva oportunidad acá y vamos a ver que sale, sino resulta bueno habrá otro lugar para mi. ¡Hey! Un poco de fe, nunca es malo. Abra muchas personas que extrañare pero lo bueno es que estoy al lado así que no se salvarán de mí tan fácil.

sábado, 22 de marzo de 2008

Para ti


¿Puedo ser feliz? Absolutamente, todo es cuestión de respirar bien hondo y darse cuenta de quienes valen la pena, quienes están siempre ahí para ti, para tenderte la mano cada vez que lo necesites, quien jamás te abandona apesar de todo.
Te quiero muchisimo hermanita, pronto serán 23 años junto a ti.

jueves, 20 de marzo de 2008

El cabro se nos asustó



Con mis amigas que están solteras, empezamos hablar de los hombres (¿Qué novedad verdad?). Bueno y dentro de todo el amplio universo de la especie masculina empezamos a recopilar diversas vivencias y conclusiones que sacábamos a partir de amigas y amigos, hace un tiempo en este mismo BLOG escribía sobre la independencia que sentían los hombres que perdían al tener una relación. Bueno tras mucho conversar sentadas sobre unos muy cómodos sofás deliberamos lo siguiente “¿Por qué de repente piden tiempo?”, ese motivo de por que de la noche a la mañana se comienza alejar, pues bien si no es por que quiere sorprenderte con una fiesta sorpresa definitivamente “el cabro se nos asustó”, los hombres son unos seres igual no tan complejos de descifrar (sin ofenderlos obvio), pero mientras las mujeres al tener pareja somos más de sentir que es nuestro príncipe azul y esperamos sentir dentro de nosotras la frase “este es el indicado”. Los hombres mas técnicos para pensar ven que tener pareja trae dos grandes ventajas que son evidentes la compañía y el sexo, pero el hombre se aleja cuando se da cuenta que su espacio fue reducido ha ya sea del trabajo a verte o de la universidad a verte, si sale contigo y su par de amigotes, comienza a picarle el bicho de la independencia, es que es muy valido, o sea, esta bien que este contigo pero muchas mujeres somos absorbentes al máximo y al igual que el hombre cuando la relación recién comienza, queremos vernos a cada segundo, en lo posible estar los siete días de la semana, eso el primer mes, después se define si la relación va a ser absorbente o no, muchos después del mes respiramos hondo y nos damos el espacio suficiente. Bueno volvamos a lo que nos convoca, otro motivo de por que el hombre quiere tiempo puede ser cuando no le va de lo mejor en algún aspecto de su vida, ya sea trabajo, universidad, con los papas, etc. y prefiere alejarte antes de tener que contestarte una y otra vez que es lo que le pasa, por que entre mas contesta tus preguntas más termina angustiándose, a veces también se alejan cuando a algún amigo lo engañan tienden a alejarte por que es como si se pusieran “el parche antes de la herida”, quieren más espacio para saber que no dependen tanto de ti en caso de que les fallaras. No se me ocurren que otros motivos más. En fin niñas consejo NO PRESIONE! JAJAJA

martes, 18 de marzo de 2008

Los Nacidos en los 80


El objeto de esta misiva es la de reivindicar a una generación, la de todos aquellos que nacimos en los 80, la de los que estamos siendo actores de algo que nuestros progenitores ni podían soñar, la que vemos que la casa que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que tomarán las decisiones importantes en un futuro no muy lejano. Nosotros no estuvimos para el 11 de septiembre de 1973, ni corrimos delante de los grises, no votamos para el plebiscito del 88 y nuestra memoria histórica comienza, con suerte, con la caída del muro de Berlín y aunque no vivimos tan drásticamente los efectos de la dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática. Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más de lo que creen y más de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes. El 'Viejito Pascuero' no siempre traía lo que pedíamos, pero oímos que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se los dice. Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle y en los recreos del colegio a las bolitas, a la tiña, a la escondida y a la media y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Hemos vestido jeans de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer Polerón era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años .Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween. Fuimos los últimos en grabar canciones de la radio en casettes y los pioneros del walkman y del chat. Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos Reality Bites, Salvado por la Campana y Beverly Hills 90210, (te gustaron en su momento, velas ahora...). Lloramos con Carrusel, con la madre de Marco que no aparecía, con las puteadas de la Señorita Rottenmayer a Heidi. Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga. Expertos en enviar el currículum por Internet. Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que es el terrorismo, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; vimos cómo Chile retornaba a la democracia, los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.). Dijimos no a las pruebas nucleares de Francia en el atolón de Mururoa y OTAN no, bases fuera, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre de la caída de dos torres. Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el Spectrum, y los ataris, odiamos a Bill Gates, vimos los anuncios de los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre. Somos la generación del Profesor Rosa y Cachureos, de Robotech, los Thunder Cats, los Transformers, Jem, He-Man y las Tortugas Ninja, Del Correcaminos, 'Oliver y Benjí ', 'la abeja maya' y la Frutillita, de los pitufos , de Los Magníficos y de Mazapán. Los que crecieron escuchando a Los Prisioneros, Soda, Madonna, Michael Jackson y Guns ´N Roses y que luego presenciaron el apogeo y desplome del grunge junto con la muerte por sobredosis de su mayor exponente. Los de la visita del Papa y de la Bolocco Miss Universo en el 87, Los que siendo niños vimos la bengala del Cóndor Rojas y las propagandas del Sí y el No por televisión abierta. Los que vieron en una tele del colegio las hazañas de la dupla Za-Sa en Francia 98. Nos emocionamos con Superman, ET, Mi amigo Mac, la Historia sin Fin o En busca del Arca Perdida. Comíamos jugo en polvo y la leche con Cola-Cao era lo mejor. Somos la última generación de las botellas de a litro, Y qué tanto, la última generación cuerda que ha habido. Esto va dedicado a las personas que nacieron entre 1980 y 1989. ¡La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia! Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos: viajábamos en autos sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas y codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en punta. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había celulares. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila o bolsón que rara vez tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ¡ruedas! Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada, excepto de los piojos del colegio, cosa que se solucionaba lavándose la cabeza con vinagre caliente. No tuvimos Playstations, 99 canales de televisión, pantallas planas, sonido surround, mp3s, ipods, computadores e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos bombitas de agua o manguereándonos. Nunca escuchamos sobre el calentamiento global. Flirteábamos jugando a la botella o a las penitencias, no en un chat diciendo :) :D :P, ni pretendíamos llamar la atención mediante un fotolog, ni auto denominándonos pokemones, pelolais, otakus, emos, etc. Eramos responsables de nuestras acciones y acarreábamos con las consecuencias, no había nadie para resolver eso. Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
¿Tú eres uno de ellos?? ...¡cachilupii!

sábado, 15 de marzo de 2008

Adiós hogar dulce



Arriendo un departamento con mi hermana hace unos tres años ya, le hemos tomado mucho cariño por que fue la primera representación de “seudo-independencia” que hubo de mis papas. Estas paredes tienen tantas historias, anécdotas buenas y malas. Pareciera que estos tres años fueran diez o quince, hemos compartido el departamento con muchas personas, algunas pasaron mas inadvertidas que otras pero acá estuvieron. Grandes personajes. Como olvidar el primer día acá, cuando no había sillones, con suerte su comedor y estaba horriblemente sucio, cuando se especuló mil y una vez por la huella de pie marcada claramente sobre un interruptor y llegaba mas alto que nuestras cabezas, su mítica puerta azul que vio entrar y salir a amigos, familia, animalitos de compañía etc. Cuando vivir acá era un verdadero reality de televisión. Acá conocimos el real significado de vivir sola el aprender a crecer, a madurar, a conocer nuestros propios límites, a convivir con gente a veces muy diferente a ti. Debo admitir que extrañaré mucho los recuerdos que encierra esta casa, pero como un amigo me dijo anoche todo son recuerdos para todos. Y al menos es consolador pensar que es más excitante no saber que te depara el futuro.

lunes, 10 de marzo de 2008

Solo un soplo


Tan solo la luz de una vela me ayuda a tratar de mirar más allá, solo unos centímetros me alejan de ti pero está tan oscuro que ya no te veo. Tal vez sea mejor simplemente soplar para que ambos no existamos más y la oscuridad nos termine por esconder al uno del otro

domingo, 9 de marzo de 2008

Muerdete la lengua



Encontré una cantante que me encantó la pude ver en vivo hace un tiempo en el “GARAGE MUSIC” de Rancagua, la señorita Francisca Valenzuela, me encantó, musicalmente perfecta, con canciones que llegan de una, es de esa música que me trae recuerdos de cantantes pasadas que te daban fuerza y que a las mujeres nos llegan con sus letras directo en el cerebro, haciéndonos sentir fuertes y hasta nos daban un pequeño placer de escuchar a través de las letras a mujeres que no se dejaban pisotear por hombres o de mujeres despechadas que lograban cambiarle la historia a ese hombre malo que las hizo sufrir.
Personalmente prefiero las canciones en que las mujeres cantan mucho mas de cómo salir de relaciones tormentosas, de cuando hablan de lo bello que eres tan solo por ser mujer, a esas canciones que te hablan tan solo de “Sin ti no soy nadie” ó “Te regalo las pocas neuronas que quedan ya” (me encanta shakira pero que mierda significa esa letra, es el himno del arrastre y la poca valoración personal), en cambio las letras de Francisca Valenzuela habla más del otro lado de la vereda, de la mina que no se deja engañar, o que sabe claramente a lo que va, que cuando el hombre va ella viene de vuelta, o sea “las heridas están limpias no hay nada que lamer” ó “yo voy a estar con lo que puedo darte amor”, ni más ni menos, sin exigirse de más o sea es lo que hay tómalo o déjalo.
Tampoco quiero parecer como una feminista ni hacerla parecer una feminista, es solo que me gusta cuando escucho a una cantante que no cae en el cliché de siempre. Aparte esa mezcla con un piano absolutamente protagonista me encanta.
Así que nada más que ¡Arriba la música Chilena! y ¡Arriba la música que nos identifica!