No les había contado pero el día 3 de marzo fuí a quitarme un empacho quinceañero de aquellos de esos que te condenan hasta el día de hoy, pero la verdad que cuando tenía mi entrada para el concierto de los Backstreet boys, igual debo admitir que al mirar la entrada en mis manos, fue como una transportación al pasado, fue una maquina del tiempo, lo más entretenido fue que sin darme cuenta del tiempo en que era fan de ellos ya habían pasado trece años, que fuerte, ahí se nos cae el carnet pero rotundamente, insisto que no siento que haya pasado tanto, si no cuento el tiempo no me doy cuenta que era tanto, bueno aun así obviamente no me dio la sensación que sentía en aquel entonces, esa de fanatismo extremo pero controlado, "gracias papá", ahora era otra la sensación, una adrelanina clásica de un concierto, igual emoción por estar cumpliendo un deseo que ya ni existía, o tal vez no recordaba que lo tenía, por que camino al movistar arena con mi hermana, comenzamos a repasar como era nuestra época en esos tiemps en donde eramos unas quinceañeras que buscaban cualquier recorte de revista o diario para pegarlo en un cuaderno y en donde no era llegar e ir a un concierto, por que en ese tiempo Chile no estaba como punto de conciertos de sudamerica, en lo absoluto, de hecho las giras nos saltaban y aparecian Brasil, luego Argentina y nos vemos, la sensación de anhelar el ir a verlos era casi una locura, aparte cuando vinieron yo en Rancagua imposible ir a Viña del Mar sola y mucho menos mis papas me llevarían, bueno recordando esas cosas de quinciañera de las de antes en la época que no era tan fácil tener un computador y escribir BSB en google y ya, había que invertir en revistas y cosas, admito que sería feliz si tuviera ese aquel cuaderno que tanto me costó reunir, soy mujer me guta ser cachurera y me gustan esas cosas como recuerdos potentes de etapas de mi vida sería un buen recuerdo, bueno no lo tengo lamentablemente porque en ese tiempo tuve un pololito medio tonton que se sentía amenazado por que lo dejara por uno de los integrantes del grupo, o no sé que rollo se habrá pasado que me rompió todo lo que tenía de ellos, ¿celoso de Nick Carter?, cualquiera en ese tiempo o no jajaja.
Bueno ahí estaba frente a mí el escenario el cual encontré bastante chico y cuando se apagan las luces del arena se siente el griterío extremo, yo aún no sé si grite o no, porque mi voz la verdad no sé si la escuche o me salió, jamás había escuchado ese nivel extremo de gritos bastantes chillones y eso que he ido a varios tipos de eventos multitudinarios, bueno se caen las cortinas y ahí estaban cuatro de los cinco integrantes del sueño adolescente quinceañero de millones en los noventas, estaban bastante más viejitos, pero bastante guapos como siempre, pero no fue ni cerca de lo que eran sus show de antaño, no había bailarinas, ni juegos artificiales, ni efectos, con suerte pantallas gigantes con unos videos que les daban tiempo para ir cambiandose de ropa tocaron miles de temas antiguos que todas cantamos a pulmon lleno, pero en el momento que tocaban los de su nuevo disco una que otra cantaba, bastante pocas el resto nos mirabamos entre nosotras con cara de grillitos cri-cri. Admito que la pasé súper baile, grité, canté como cualquier concierto pero definitivamente no eran los de antes incluso bailaban descordinados, que plop, pero aunque aunque el ritmo no era el mismo, el sudor corría por miles de litros por segundo, y se presentaron en un escenario bastante fome con un DJ en el medio a quien presentaron y jamás entendí cual era el nombre del tipo, solo sé que era seco en mezclar, cualquier discoteque se lo peliaría, el show fue basado mas en la melancolía, pero esa melancolía exquisita, de las que dan gusto sentir a pesar de todo.
Y así fue como después de 1 hora 50 el esperado concierto terminó
