Mi hijo nació el 22 de julio de 2010, el día contarlo es indescriptible, cuando las que habían sido mamas me contaban lo que era tener un hijo nunca imaginé el sentimiento, es una experiencia tan increible que no hay nada que lo supere, es como una felicidad que te recorre todo el cuerpo, casi no puedes sacar el aliento cuando ves a tu hijo por primera vez, es imposible aguantarse las lagrimas de emoción, jamás en mi vida sentí algo así de maravilloso. Ese es un día que jamás en mi vida olvidaré. Ahora tengo a esta personita que depende de mi y de su papá. Cada día que pasa va haciendo cosas nuevas. Muero de ganas de comenzar a mostrarle el mundo a su alrededor, de estar junto a él cuando de sus primeros pasos, diga sus primeras palabras.
Es precioso cuando te queda mirando fijamente a los ojos por largos momentos como maravillado, luego suelta una sonrisa hermosa, es lo más bello de este mundo y lo amo mucho, es un amor diferente a todo lo que conocía.-