Cuando se habla de la familia hay de todo tipo de familia, esta vez me quiero enfocar en mi familia, comienzo a mirar atrás y pienso que no haría nada diferente, es una sensación muy agradable, el darte cuenta que por fin que tú vida tiene un camino correcto. He vivido muchas cosas en mi vida, hay algunas que me arrepentía ó deseaba hacer las cosas diferentes, pues ya no, por que me dí cuenta como uno crece con las cosas buenas y las cosas malas. Ya no tengo rencores y solo deseo la felicidad para todos quienes han tocado mi vida de una manera u otra, una amiga me dijo que eso es madurar, no sé si será así, yo soy más de pensar en la plenitud de la vida y puedo decir a mis 28 años cumplidos hace poco que yo poseo esa plenitud, una tranquilidad del alma, que jamás pensé en llegar a sentir.
No hay nada más agradable que ver a mi hijo en brazos de su papá mientras él le habla y lo regalonea, son unos momentos que sellan todo, no hay hombres más valiosos en mi vida y me considero plenamente feliz.