Extraño a mi papá montones y quien lo diría por que mucho tiempo nos llevamos pésimo pero uno no elije a los papas, quizás como seré yo después como mamá, sé los errores que no quiero cometer, pero más allá son solo deseos, aun no puedo poner en práctica mi lado maternal (pretendo aplasarlo lo más posible). Igual al pensar en mi papá me complico, por que no sé como ayudarlo, al final te sientes de brazos atados y completamente inútil.
A pesar que derrepente mi papá se ponía tan pero tan odioso, casi al límite de lo soportable, extrañaré mucho sus pequeñas cosas, como cuando con mi hermana estabamos viendo un dvd en la pieza y el gritaba desde la suya "¡niñas pongan el TVN!" y siempre resultaba ser algo muy irrelevante, pero aun así lograba matarnos el climax de la pelicula que veíamos; o cuando le decías que verías "una pelicula X" y decía:"Ahhhh esa es cuando al final el protagonista muere y su señora llora desconsolada"; Extrañaré los domingos en la noche viendo el resumen de los goles del fin de semana, el buscando cualquier escuza para atacar a mi equipo y yo al de él; O cuando me pedía una y otra vez ayuda para adjuntar un archivo en un mail, creo que nadie cuidará tan bien a sus perros como él. ¿Que haremos sin mi papá?, es increíble que las cosas que te molestaban de él terminan siendo las razones del por qué este proceso se hace más penoso.
Bueno estas son cosas que nos pone la vida y aunque suene una frase absolutamente cliché nos hace valorar lo que teníamos y lo que tendremos.
Bueno los cambios aunque derrepente son más radicales que otros, uno termina acostumbrandose igual, aparte hay que pensar que siempre es para mejor y no para peor.
Si al final la vida sigue igual, con todo tipo de cosas, aún así sé que esta nueva vida que emprendimos nos fortalecerá, seremos el tremendo club de lulú en casa.... en "una casa sin marido" jaja

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